miércoles, 28 de marzo de 2007

Es lo que hay!!!


Os acordáis de aquella estúpida pregunta que nos hacían cuando éramos más niños: “¿qué quieres ser de mayor? Todos contestábamos cosas como futbolista, peluquera, médico, astronauta o profesora (como dice mi primo para amargarlela vida a los niños como me la han amargado los “irakasles” a mí). Cuando la preguntita empezó a hartar a mis compañeros de clase de entonces, ellos empezaron a contestar cosas como “millonario” o “famoso”. Yo opinaba que no quería ser una sola cosa y que no podría recitar todas aquellas cosas que quería ser. Sin embargo, después de estar pensando durante algún tiempo, descubrí que la respuesta correcta era para todos la misma, es decir, “feliz”. Y pensé que vaya pregunta más tonta si nadie contestaba la verdad. Sin más, era una pequeña paranoia que tenía de niña.

Pero ahora, no es que me parezca una pregunta tonta, sino simplemente innecesaria y os voy a explicar porqué. Ahora la pregunta óptima sería la de: “¿qué crees que podrás ser de mayor?” Me explico. Ahora los sueños de tu vida se quedan destrozados gracias a una organización pésima en la sociedad de hoy en día. Las notas exigidas en las universidades son excesivas, la selectividad parece que está planeada sólo para hundirnos la medía y las facultades de cada especialidad no están bien repartidas en el espacio. ¿Cuánta gente no ha podido estudiar arquitectura porque no había llegado a la media exigida por dos minúsculas décimas insignificantes o no ha podido estudiar derecho económico por falta posibilidades económicas? Y es que no mucha gente puede permitirse pagar una carrera tan cara que puede arruinar hasta al mismísimo rey. Y así estamos todos con un estrés y un agobio encima que nos está quemando.
Pero es que ya nada tiene coherencia, puesto que parece que todo va como en sentido contrario. No hay empleos para los biólogos pero, sin embargo, la media es accesible y con algo de esfuerzo cualquiera puede llegar a alcanzarla. En cambio, la atención sanitaria está bajo mínimos(últimamente no hay día que no salga en el periódico) y las medias exigidas en las carreras de la salud superan todas el siete, pidiendo así un 7 en enfermería,un7,22 en odontología, un 7,5 en fisioterapia y un 8, inalcanzable para la mayoría, en medicina. Lo mismo sucede con los arquitectos, la demanda que tienen en la sociedad rebasa la cantidad de licenciados en esta carrera pero esta media también supera la barrera del 7. Por la multitud de ejemplos de este tipo que existen, se puede apreciar la descoordinación en la que está sumergido el mundo universitario-laboral. Este sistema “ilógico” para la gran mayoría, deja mucho que desear. La única cosa clara que puedo deducir de esto es la falta coordinación que existe entre el ministerio de educación por una parte y el de sanidad y empleo por otra. Sinceramente, me recuerdan bastante a dos niños enfadados tirando del mismo juguete y, si no pueden arreglar este problema, me parece que incluso estos dos peques tienen más luces. Claro ejemplo de ello es la “importación” de médicos extranjeros debido a la grave falta de médicos en Euskadi. Y aunque parezca mentira sigue habiendo solo 200 plazas para cursar los estudios de medicina en todo Euskal Herria, dejando fuera a más de la mitad de inscripciones. Y mucha gente, entre ellos yo, se pregunta: ¿y esto es lógico? ¿no tendría más sentido compensarlo, ajustando el número de plazas en las universidades, dependiendo de la demanda de la sociedad y así asegurar en cierto modo una salida al mundo laboral? Que lo solucionen, pero ya.Luego nos extrañará que el muno esté patas arriba y como no va estarlo, si en algo tan sencillo no son capaces de dar en el clavo.

lunes, 19 de marzo de 2007

A los obesos,NO!



El otro día vino mi ama y me dijo: “Ane, que ya no podemos adoptar una niña china”.Le miré con cara extraña y pregunté: “Por qué no?” En realidad nunca nos lo habíamos propuesto en serio, aunque yo lo hubiera comentado cantidad de veces. Mi aita siempre dice que ya tiene suficiente con sus dos hijas que se llevan fatal. En realidad es mi hermana la que se lleva mal conmigo, yo no tengo ningún problema con ella. A mí, en realidad, no me importa demasiado la nacionalidad de la niña, pero ahora resulta que una chinita no podemos.

Al parecer, una nueva norma establece que los padres obesos no pueden adoptar una china, es decir, han añadido una nueva condición a la ya larga lista de dificultades que conlleva cualquier adopción, sobre todo si es de carácter internacional. Y yo me pregunto, ¿es normal esta nueva norma? Igual soy la única que lo piensa, pero es lo más absurdo que he oído últimamente. No sé que pensaréis vosotros pero, en mi opinión, esto es algo inadmisible. Ahora resulta que cualquier yonki puede ser padre, pero los obesos no. En realidad los interrogatorios que hay que superar para adoptar, aparte de eternos, son muy estrictos y no cualquiera puede conseguirlo; hay que cumplir una serie de requisitos .Aun así, siempre hay excepciones, y oímos casos de padres adoptivos que explotan, maltratan o incluso se casan con sus hijos no biológicos. Me parece bien que los padres tengan que cumplir ciertos requisitos para así poder proteger al menor de manos malvadas, aunque a veces estos requisitos resulten excesivos.



Siguiendo con el tema principal, me parece una auténtica discriminación esta nueva condición para adoptar. Yo entiendo que la vida de los obesos puede que ser algo más corta que la de las demás personas, debido a los problemas que provoca el excesivo sobrepeso. Sin embargo, existen también otra serie de enfermedades que pueden también provocar un fallecimiento algo precoz, y no por ello se les pone pega alguna para adoptar niños. ¿Acaso los chinos creen que los obesos van a ser peores padres que los que no lo son? Lo siento, pero me sigue pareciendo completamente absurdo esto, no le veo ninguna explicación lógica. ¿O es que piensan que al ser obesos van a alimentar mal al niño para que este también padezca este mismo mal? En todo caso, sería al revés ¿no creéis? Los padres que padecieran de obesidad intentarían que sus hijos se alimentaran de una manera sana, para que por esa causa, al menos, los niños no enfermases.

Y como desde el punto de vista de la salud no le veo ninguna razón coherente, he pensado incluso que podría ser por un prejuicio estético. Lo cual me parecería aún peor, dado que sería discriminar por el físico. De todos modos, no me extrañaría, ya que, últimamente, el mundo se está volviendo loco y está dándole al cuerpo mucha más importancia de la que realmente tiene. O igual creen que los niños podrían avergonzarse de sus padres adoptivos. Si es así, que no lo sé, me parece una tontería realmente descabellada, puesto que no es de gente muy inteligente avergonzarse del físico de los padres. Igual allí, en China, creen que los obesos no sirven para ser padres, sino solo para ser luchadores de sumo.

Quizá una razón más lógica pudiera ser la dificultad a la hora de jugar con los pequeños, pero esto no es problema. ¿Acaso los invidentes, los sordomudos o los paralíticos no tienen hijos? A mí que me lo expliquen, que no lo entiendo.

sábado, 17 de marzo de 2007

lagunak


Dicen que los buenos amigos se cuentan con los dedos de una sola mano, pero los momentos buenos (y malos) vividos con ellos no podrían contarse ni con todos los dedos de todos los habitantes del mundo. Y dice un viejo dicho que el que tiene un amigo tiene un tesoro, y los refranes y dichos no mienten. Y de eso precisamente voy a hablar hoy, de los amigos. De hecho, en la etapa en la que estamos los amigos forman parte importante de nuestras vidas. Gracias a ellos un pesado lunes abarrotado de asignaturas interminables puede alegrarse y convertirse en un lunes ameno y lleno de confidencias. Las cosas que no tienen sentido para la gente en general, sí la tienen para los amigos. Ejemplo de ello puede ser cuando en medio de una clase vuelves a la infancia y le sacas la lengua a alguno de ellos; este gesto no es interpretado por él/ella por algo ofensivo o malo como en primaria, sino como un gesto de cariño que hasta te hace ilusión. Una sola palabra, incomprensible para el resto de la gente, puede ser algo tan inteligible para los amigos como toda una frase; son las palabras clave. Y hacedme caso cuando os digo que todas las palabras pueden tener doble sentido, como por ejemplo “lápiz”, que para mí tiene doble sentido, o incluso triple. También es muy característico entre amigos, darle a uno un codazo cuando algo te sorprende y no quieres que se enteren los de alrededor; en breves momentos su mirada te demostrará que estaba pensando lo mismo que tú. Los buenos amigos meten la pata también, si tú la has metido antes, para que no estés sola. Ellos son conocedores de detalles insignificantes de tu vida, pero que con todos ellos se compone una sólida amistad. Para todos será un recuerdo inolvidable las largas conversaciones telefónicas del anochecer sin decir nada prácticamente. A este momento va unido el grito de tu ama que dice “¿qué tienes que contarle, si has estado toda la mañana y parte de la tarde con ella?, haz el favor de colgar el teléfono”. Resulta que los adultos no entienden que es diferente hablar cara a cara o por teléfono, puesto que las cosas no suenan igual. Ellos nunca entenderán que llames a alguien con la mítica excusa de los deberes, para que no piense que eres una pesada, cuando quieras contarle algo. Pero los amigos nunca pensarán eso porque en realidad están deseando oír tu voz. Son situaciones memorables también la tarde en la que no paras de reírte, aunque no haya una razón aparente para ello. O aquella otra noche que tienes intención de irte de fiesta, pero, en vez de eso, te dedicas a mirar a las estrellas, mientras filosofas sobre cosas absurdas, hasta las seis de la madrugada, sin apenas darte cuenta de que está amaneciendo. No se si os pasará a todas, pero algunas amigas incluso saben el día exacto en el que me va a bajar la regla, o perciben el cambio de mi colonia con solo acercarme. Con la expresión de tu cara saben con exactitud como ha transcurrido tu día anímicamente y, por supuesto, si el día no ha sido uno de los mejores, irá a pasar contigo lo que queda de él. Por supuesto, los amigos por excelencia se reconocen en los momentos en que la vida te da un vuelco negativo. A partir de ese momento tendrás una especie de escolta todo el rato encima, abrazándote continuamente y preguntándote por tu estado anímico, incluso llegas a pensar en los pesados que son. Las situaciones que pueden parecer aburridas u odiosas, cuando las compartes con un amigo, se convertirán una experiencia alegre y compartida y se recordará con añoranza, como por ejemplo la noche de la pelea en Italia; fue horrible, pero la vivimos todos juntos. Sin embargo, hay momentos en los que tienes que decir a los amigos, por su bien, cosas que les molestan u ofendan. De hecho, estas situaciones sólo las vivirás si en realidad quieres a esa persona, puesto que si no te importa en absoluto, nunca le dirías nada desagradable y, simplemente, le sonreirías falsamente. Te das cuenta de que estás tan unida a los amigos cuando nuestros gestos empiezan a parecerse o nuestros gustos más significativos coinciden. Ellos conocen los entresijos más remotos de tu vida, a veces piensas que incluso saben más de tu propia vida que tú misma. Incluso se acuerdan de pequeños problemas que tú ya has olvidado, por el hecho de que transcurrieran tres años atrás. Ahora bien, ellos los recuerdan porque son cosas sin importancia pero con valor. También cabe añadir, que ellos serán los primeros en saber algo que nos ha pasado, aunque les tengas que enviar un mensaje a las cinco de la mañana, aún a riesgo de despertarles. Los amigos detectan tus mentiras con mas precisión y mas rápidos que un polígrafo.Es bastante normal la tarde entera que te pasas llorando por una peleílla tonta que has tenida con algún colega, mientras te remuerdes por haber dicho aquello que podías haber evitado. Es común también la habitual situación en la que llevas una hora entera alisándole el pelo a una amiga, para que cuando se mire al espejo te diga que no esta suficientemente liso. Y lejos de enfadarte, le sonríes y estás otro rato haciéndoselo encantada, de hecho, te lo pasas fenomenal. Los consejos dados por los amigos, puede que no sean los mas adecuados, pero son los mejores, ya que están dados desde el cariño. Ellos son los definidores de nuestra personalidad, y esto no lo digo sólo yo, sino que lo dicen también los científicos. Los amigos no valen nada (de dinero) y lo valen todo para ti; como se suele decir darías la vida por ellos.
En definitiva, ellos son de lo que más importa en la vida y no puedes describir todo lo que son los amigos, es imposible, es algo que hay que vivirlo. Nunca les das las gracias por ser amigos tuyos, pero, ni intentándolo, conseguirías darles las gracias tanto como se lo merecen. Aprovechando esto querría decirles, que gracias a ellos mi vida es como es y que no los cambiaría por nada y que son los acompañantes que quiero tener en este sendero espinoso y lleno de obstáculos por el que vamos. Me enorgullece tener unos amigos así, dado que les adoro. Así que ya sabéis, si tenéis un amigo no le dejéis escapar; es lo mas valioso que vais a tener.

martes, 6 de marzo de 2007

Recordando Italia


Acabamos de regresar de Italia y creo que va a ser una experiencia que no vamos a olvidar nunca.Hace ya casi dos semanas que hemos vuelto y todavía seguimos recuperándonos de la "resaca". En mi opinión ahora tenemos otra forma de ver la vida y ha sido una experiencia muy enriquecedora. Todos los momentos del día nos recuerdan a la experiencia vivida.Al despertarnos echamos de menos el barullo que había en el hotel aún teniendo una hermana gritona en casa. Cuando vamos andando al instituto sustituiríamos nuestra charla matinal por la dormilona del autobús y las lecciones por los monumentos italianos. Las comidas aunque no sean monótonas como las de Italia seguimos mirando nuestras lentejas con ansias de que se conviertan en pasta. A la noche por supuesto es la añoranza más grande debido a que tenemos que acostarnos pronto y no podemos irnos a las discotecas. Cuando para finalizar el día nos vamos a la cama añoremos los colchones viejos y duros de Italia.Incluso las peleas que tan mal nos hicieron pasar son recuerdo de nuestro inolvidable viaje de estudios. Todas estas añoranzas espero que se vayan pasando con el tiempo.